Arroyos de la Sierra de Villarrubia de los Ojos

Pese a que durante no todo el año suelen llevar agua, ni siquiera todos los años lo hacen, la infinidad de incontables y multitudinarios riachuelos y arroyos que surcan lo largo y ancho de los Montes de Toledo, así como, dentro de estos, en su sector más oriental, la Sierra de Villarrubia, se erige como uno de los elementos paisajísticos más destacados, sobresalientes y llamativos de estos parajes serranos, en los que, al imperar una climatología de marcado carácter mediterráneo, con escasas precipitaciones anuales que se anulan casi por completo durante el estiaje veraniego, predomina, pese a su frondosa vegetación de bosque mediterráneo, un ambiente reseco que sólo es contrarrestado, además de por las brumas y nieblas invernales, por estos pequeños cursos fluviales, que, cuando por ellos corre agua, además de introducir una sustancial variación paisajística respecto a la constante monotonía de monte envolvente, insuflan algo más que frescor. Insuflan también otro tipo de vida asociado a la presencia del líquido elemento y la humedad que de él se desprende, así como una sonora pero a la vez dulce melodía que emana de la circulación y trasiego de sus aguas en constante movimiento y descenso que, junto al cántico y sonidos muchos tipos de aves y otros seres animados, rompe el silencio y vacío sonoro imperante en estos parajes por muchos momentos aparentemente inhabitados, pese a albergar todo un universo de vida y biodiversidad. En definitiva, recorrer los parajes serranos de los Montes de Toledo y la Sierra de Villarrubia cubiertos de bosque y monte mediterráneo y coronados en muchas de sus cimas por imponentes crestas y peñascos cuarcíticos y repletos de todo tipo de vida es toda una delicia para los cinco sentidos, delicia que alcanza su culmen cuando además, si se ha dado algún otoño, invierno o primavera mínimamente lluviosos, corren esos arroyos tiñendo a estos parajes de una alegría especial que temporalmente calma su sed y la de los multitudinarios habitantes que en ellos se hospedan. El presente vídeo no sólo pretende deleitar con la bella imagen y estampa de un arroyo serrano corriendo en el interior de la Sierra de Villarrubia, sino también hacer gozar de esa dulce melodía que producen sus aguas cristalinas en movimiento que simultáneamente inspiran y transmiten vida, alegría, sosiego y relajación y se entremezcla con el llamativo y alegre cántico de fondo de gran variedad aves serranas como ruiseñores, zarceros, mosquiteros, carboneros, herrerillos, mitos, pinzones, verderones, verdecillos, currucas, totovías, alcaudones, mirlos, abubillas, oropéndolas, arrendajos, rabilargos o la tórtola común.
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